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Impuesto al autoconsumo eléctrico, o como llamarte idiota sin que lo notes

Recuerdo hace unos años, no muchos, cuando en el grupo de personas que teníamos una inquietud especial por la revolución energética y el autoconsumo, mejor dicho, y utilizando un término adoptado, ecolución , bromeamos sobre un impuesto, que podría afectar al aprovechamiento de los recursos solares, que el estado se vería obligado a crear para poder seguir recaudando algo a través del consumo de energía.

La potencia del autoconsumo es tal que, si se desarrollase adecuadamente la legislación para permitirlo con normalidad, cientos de millones de euros provenientes de todos los impuestos y tasas que la generación y distribución centralizada de energía generan para las arcas públicas, iban a desaparecer.

La realidad es aún peor. Se ha creado, eso si de un modo solapado, un impuesto, pero no con el fin al que me refiero en el párrafo anterior, sino para proteger a las grandes compañías eléctricas que han sido incapaces de ver, con 10 años de antelación, lo que otros con muchos menos recursos vimos que iba ocurrir. O quizá sí lo vieron, y en lugar de dar pasos adecuados para aprovechar su posición dominante en el mercado ( son un puto oligopolio ) y ocupar los nuevos espacios que iban a aparecer en unos años, tomaron las posiciones pagando campañas políticas a partidos, que fueran a legislar para parar, del modo que fuera necesario, el gran avance en el campo de la producción de electricidad a partir de energías renovables y, muy especialmente, en su versión descentralizada.

autoconsumop eléctrico

Por suerte, hay cosas en el mundo, principios, que están por encima de los intereses personales de unos pocos, y uno de ellos es la implantación de las tecnologías y modelos de negocio disruptivos. Ya hace años que descubrí a Clayton Christensen y su famoso libro ¨the innovator’s dilema¨ y me di cuenta de esta realidad. Clayton define la disrupción como el proceso en el que se utilizan tecnologías sofisticadas para transformar un servicio o un producto que es complicado y caro, en algo simple y económico. Es hacer las cosas simples y baratas. En otras palabras, es mucho más barato y ecológico que te produzcas la electricidad en tu casa con paneles solares, que generarla en una Central Nuclear, o de ciclo combinado, o térmica y que después llegue a tu casa a través de una red de distribución.

Tantos años de educación universal, apoyada por un programa de becas, cuyo resultado para algunos se mide únicamente en términos relativos de posición en base a extraños índices, creados por gente aburrida, para la medición de variables igual de inútiles y aburridas que ellos, lo que sí que nos han dejado es una sociedad, al menos un alto porcentaje de ella, con criterio propio y capacidad de raciocinio.

Una sociedad así no puede, no va a quedarse de brazos cruzados mientras ve cómo le tratan como si fuera idiota. Somos cada vez más los que alzamos la voz frente a este atropello, los que no vamos a dejar que este atentado contra la inteligencia ciudadana quede en el olvido, u oculto tras un halo de falsa recuperación económica, o en su defecto de Champions Ligue y Sálvame de luxe. No, no nos van a callar.

Recuerda, las personas, la clave está en las personas.

@voroperez

15. agosto 2013 by voroperez
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