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Valencia, a X de Y de 20ZZ

Las personas, sí. El punto central alrededor del cual se mueve todo. Las persona y sus necesidades reales, las personas y los valores humanos ( hace un tiempo se hablaba de derechos humanos, pero esa fase ya se superó ). Valores que como la igualdad, la justicia que son los sólidos cimientos sobre los que se ha construido un escenario paz global. Valores que han ido más allá de las fronteras y que han llegado a las distintas culturas con un trasfondo de respeto, lo que ha permitido la convivencia entre diferentes, transformándolos en iguales.

Por suerte nos dimos cuenta que en un mundo finito, el crecimiento infinito era una quimera, a más de algo innecesario. Nuestro objetivo, el de los seres humanos, es vivir bien, entendido este adjetivo desde un enfoque general. Para esto, no era necesario el crecimiento continuo, un planteamiento falaz que se había utilizado para adoctrinar a los ciudadanos. Solamente se trataba de distribuir adecuadamente, de un modo justo y equitativo, los recursos naturales para que, a niveles inferiores jerárquicamente al de los estados, se distribuyeran y utilizaran de un modo más coherente y cercano al ciudadano.

 

Solamente fue necesario que las empresas, tanto las grandes como las pequeñas, dejasen a un lado la especulación y trabajasen pensando en las personas, en mejorar el bienestar, respetando el entorno. Por suerte nos dimos cuenta a tiempo de lo equivocados que estábamos pensando que la viabilidad económica de los proyectos, debía ser el principal argumento que justificase su realización. Por suerte redescubrimos un enfoque social de la economía.

Fuimos afortunados cuando despertamos y nos dimos cuenta que los de arriba querían privatizar el sol, privándonos de nuestro derecho a producir nuestra propia energía e intentando obligarnos a rendir pleitesía a las grandes eléctricas. El autoconsumo se impuso como modo mayoritario de acceso a la electricidad en los hogares, industrias y edificios públicos, y ésto generó un impulso a la actividad de las personas, que ayudó a que muchas de ellas recuperasen la dignidad que perdieron cuando fueron excluidos del antiguo “mercado” en crisis y que iban a recuperar después con el nacimiento de una sociedad convivencial.

La banca también se ha transformado y se ha convertido en una banca ética, racional y social que mira muy mucho donde invierte y cómo gestiona los depósitos de sus clientes. Lo mejor, la banca ya no tiene clientes, tiene grupos de asociados que gestionan sus recursos conjuntamente.

La agricultura y la ganadería recuperaron su razón de ser. Los alimentos volvieron a ser alimentos y no meros productos alimenticios, cuando numerosas personas comenzaron individualmente a cultivar y criar animales de un modo orgánico y natural a una escala adecuada, y se ocuparon de hacerlos accesibles a sus vecinos, a su entorno.

La educación recuperó su carácter de universalidad y calidad gracias a un acuerdo social global, del que los partidos políticos, y las estructuras institucionales quedaron al margen, y que cristalizó con un aumento de los recursos dedicados a este área y un nuevo modelo educativo, más personalizado y cercano. En él, cada niño o niña, cada joven, cada persona mayor interesada en seguir formándose, es importante, recibe una atención personalizada y se siente especial, único.

Lo que más me gusta recordar, es que todo cambió desde las bases de la sociedad. Los políticos y sus instituciones siguen preguntándose ¿ qué pasó?

Lo que pasó simplemente es que los ciudadanos tuvieron acceso a la información de un modo generalizado y sin oscurantismo ninguno. Se dieron cuenta del engaño de muchos aspectos de las leyes de protección de datos. Descubrieron en que tipo de inversiones estaban inmersos los bancos, y comenzaron a mover sus fondos masivamente hacia aquellos con los que se sentían identificados. Se hicieron públicos los salarios que cobraban los directivos y propietarios en las empresas, de cualquier tamaño, y la diferencia de éstos con los que recibían los trabajadores, y comenzaron a consumir productos y servicios únicamente de aquellas empresas que un ratio coherente, con un máximo de 1 a 10. Comenzaron a vivir desconectados de los sistemas de distribución energética centralizados y comenzaron a crear sus propios sistemas de producción individuales, ! era tan barato! – y sigue siéndolo – Al principio esto hizo que la vida fuese un poco más complicada, pero los ciudadanos y las ciudadanas se acostumbraron y, poco a poco, recuperaron y mejoraron los estándares anteriores.

Fueron tantas cosas. Pero solamente quiero recordar una: Las personas, la clave fueron las personas. Se dieron cuenta de su poder.

Valencia, a X de Y de 20ZZ

07. agosto 2013 by voroperez
Categories: Economía Social, Innovación, Organización Social | Tags: , , | 1 comment

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