Los 50 Apellidos de la Economía - Blog | InnWIKItionBlog | InnWIKItion

Los 50 Apellidos de la Economía

El pasado viernes 30 de enero, asistí en la Universidad de Valencia a un seminario Organizado por la Profesora Antonia Sajardo, del departamento de Economía Aplicada cuyo título me hizo pensar mucho:  Otras Maneras de Hacer Economía. Entendí este título como una llamada de atención hacia la ruptura de ese dogma que la presenta, a la economía,  como una ciencia aislada e independiente de cualquier otro factor que no sea eso, económico.

Mandfred Max Neef, autor y economista chileno ganador en 1983 del premio Nobel alternativo de economía, en una intervención vía skype que no dejó indiferente a ningún participante en el seminario, defiende  una postura muy diferente a estos planteamientos empezando, como a modo de cuña rompedora por afirmar que la economía no es una ciencia sino simplemente una disciplina de las ciencias sociales.

50 apellidos de la economía

El deterioro del modelo económico en torno al cual hemos construido la sociedad en la que vivimos,  tan cómoda para algunos y algunas, e injusta y discriminatoria para otros, los invisibles, ha provocado un incremento del número de estos últimos hasta cotas que producen verdadero pánico. Este es el motivo principal por el cual la sociedad se siente más sensibilizada hacia el tratamiento de estos asuntos si bien, en momentos previos a la crisis actual el pánico ante la falta de solidaridad ya cundía entre algunos y algunas entre los que me cuento.

La idea es clara, y hoy en día se convertirían en trending topic rápidamente 140 caracteres  capaces de sintetizar en un solo tweet el concepto de una economía diferente a la actual. Una economía alternativa, Social, Ecológica, del Bien Común, descalza, una economía en la que el dinero no es el centro, capaz de equilibrar los factores sociales, ecológicos y ambientales a la hora de trazar los principios que la rigen. Una economía que se mida con un balance diferente, social, ambiental, del bien común, solidario.

Infinitos apellidos, como bien dice mi amigo Raúl Contreras co fundador de la Asociación  Nitúa, para una única palabra, economía, a la que cada uno y cada una de nosotros y nosotras podríamos añadir uno diferente. A mi me gusta hablar de una economía del individualismo colectivo.

Me explico. Creo en la necesidad de la libertad individual para el desarrollo personal en todos los ámbitos de la vida, incluyendo la economía, y la riqueza que aporta al conjunto de la sociedad la propuesta diversa de cada individuo que, de nuevo, libremente quiera aportar. Eso sí, todo ello desde un plano colectivo que prime la solidaridad, la equidad, el respeto al entorno y al medio ambiente. La fusión de estos dos planos con la creación de comunidades diversas entre sí, coherentes en su interior y capaces de aportar constituye esa economía del individualismo colectivo a la que me refiero.

Sea cual sea el apellido que le pongamos a nuestra economía, sean cuales sean los parámetros que se utilicen  para medir su adecuación a los principios en base a los cuales la hemos construido, existe un factor determinante que dará o no validez al modelo que tengamos. Este no es otro que la capacidad del consumidor y la consumidora de realizar esta función, la de consumir, ejerciéndola desde la responsabilidad con su forma de comprender el mundo.

 Esa actuación responsable en el consumo es la clave para el empoderamiento del consumidor a la hora de moldear la oferta de productos y servicios que el mercado ofrece. Así participa y decide en la creación de un modelo de mercado que va a  permitir limpiar otro de los apellidos de nuestra querida economía, la economía de mercado.

@voroperez

21. Abril 2015 by voroperez
Categories: Economía Social, Organización Social | Tags: , , , | Leave a comment